Crea un espacio sereno en el lugar en el cuál estás inmersa trabajando, creando, ideando.

Quizás en la habitación/sala donde sueles trabajar hay cierta tensión, o tú misma estás estresada o cansada…y tienes ganas de parar unos instantes y darte un respiro.

Puedes disfrutar de unos momentos de tranquilidad (no hace falta ni que llegue a los 5 minutos, así que sé buena contigo y date este placer de respirar) sin tener que moverte de la silla donde estás sentada. Quizás estás en tu taller de costura, o en tu mesa con el ordenador, creando, escribiendo, respondiendo emails… O quizás acabas de llegar de la compra y tienes a tu hijo en brazos, o alguien más en la habitación también está alterado (por ejemplo tu gato, tu perro).

Así que ponte manos a la obra. No tienes que preparar nada. Tan sólo necesitas querer hacerlo y decidir hacerlo:

 

Percibe el aire que entra y sale de ti

Respira hondo un par de veces y nota el aire que entra y sale por tu nariz. Date unos instantes para notar las siguientes respiraciones, y observa cómo es el ritmo de tu respiración, sin juzgarla, tan sólo observándola.

Puedes cerrar los ojos para notar mejor tu respiración. Ella te ancla en el presente.

Nota cómo el pecho se eleva y se relaja mientras respiras.

 

Haz esto: imagina

Imagina que con cada inhalación el aire llena toooodo tu cuerpo, llegando, como si fueran olas de agua dentro de una vasija, a todos los recodos de tu espacio interior.

Con cada exhalación siente cómo sueltas tensión, cómo tus hombros se relajan, tu pecho se relaja, y toda compresión que notas en algunas partes de tu cuerpo se va descomprimiendo.

Así pues, con cada inhalación, el aire llena y limpia todo tu cuerpo como si de agua cristalina se tratase, y con cada exhalación sueeeeltas. Mantente ahí, con este ejercicio de imaginación un minuto o dos, o si quieres más, más.

 

 

¡Respiro dado!

Con esto ya empezarás a notar los beneficios de dar un respiro a tu mente, a tu cuerpo, a tu ritmo.

Y si además deseas crear un ambiente sanador en tu lugar de trabajo, puedes hacerlo sin que nadie a tu alrededor se percate. Tan sólo notarás que no estás tecleando, pero puedes aprovechar algún momento que estés sola, o que nadie esté cerca.

Es tan sencillo como alargar un poquito más esta sensación de respiro y añadir un para de visualizaciones breves, que en este audio te indico.

 

¿Necesitas más ideas de relax en tu lugar de trabajo?

Un grupo de mujeres participantes de mi otra web me han pedido que les dé una clase de meditación y ejercicios desestresantes para el lugar de trabajo (oficina, despacho…), pues como la mayoría de autónomas que llevamos la empresa solas (ya sea en casa, en el taller, en la oficina o de cara al público en consulta), hay momentos de desbordamiento total y picos de estrés o ansiedad que son difíciles de sobrellevar si no sabes gestionar tus emociones con herramientas de bienestar.

Yo me pregunto si a ti te gustaría aprender a meditar y así oxigenar tu mente a menudo.

Si te interesa házmelo saber en los comentarios. O quizás tienes en mente alguna otra cosa: ¿qué temas te gustaría que tratásemos en un curso online de Este Instante? Es tu turno.

Gracias mil por estar aquí. Y ahora, a respirar, para refrescar la cabecita loca que todas a veces tenemos. Comparte este post con tus compañeras de trabajo, porfa.