El Yoga ha estado en mi vida, de una u otra forma, desde mis 18 años.
Mi adolescente sabía, en alguna parte de su ser, que ese era el camino.
¿Soy una yogui súper flexible, como súper sano y soy zen total?
No.
El yoga, sentir yoga, va mucho más allá de la fachada…que molaría mucho ser todo lo que comento, pero la vida a veces tiene, para ti, planes distintos de los que tú crees.
Pero insisto en que el yoga y su filosofía me ha acompañado desde hace mucho tiempo, porque quiero, ahora, después de más de 25 años de conocerlo, agradecerle su presencia en mi vida.
Gracias, Yoga
Lo he vivido desde diferentes niveles de conciencia, según mi estado vital, y ha sido perfecto vivirlo así. Eso me hace entender a cada clienta de clases, pues cada una de nosotras lo empezamos a disfrutar por un motivo distinto… Y todas, al mismo tiempo, lo elegimos buscando bienestar.
Ha estado ahí en forma de «ejercicio guay para mi ansiedad» mientras estaba estudiando en la universidad. También estuvo ahí, de forma profunda, cuando empecé a aprender meditación de múltiples orígenes, y ahondé en mi crecimiento personal mientras trabajaba en el laboratorio de la Facultad de Veterinaria.
Y ya cuando me hice profesora de meditación, la filosofía que llenaba mi día a día era yogui sobre todo en la parte mental.
¿Seguía mi rigidez física?
Sí. Otro día te contaré lo clave que es empezar yoga aun sintiéndote más cuadriculada que un robot.
Y de ello quiero hablarte hoy, también, porque no tienes que ser una atleta ni tienes que tener la elasticidad de un chicle, para disfrutar de los beneficios del yoga:
Precisamente a ti, como a mí, que venimos de la rigidez metal y o física, el yoga te aporta auto-gestión emocional, amor al propio cuerpo como templo de tu mente, y comprensión de ti misma….hasta que llega un día que incluso te trae amor hacia ti y auto-acompañamiento incondicional.
Y esto,.. ¿Quién lo necesita?
La respuesta resumen: todos.
Y en concreto, las personas que no nos encontramos bien emocionalmente, o que nos estresamos fácilmente por nuestros patrones familiares, o nuestras creencias limitantes, autoexigencia y baja autoestima, nos nutrimos muchísimo de un buen contacto con la forma de pensar del yoga, con las propuestas de significado de la vida, y con las propuestas de auto-cuidado y autoamor que de da el día a día con esta completa disciplina.
Quién más se puede beneficiar del yoga:
Las personas que sienten que su cuerpo es rígido, sedentarias o que no han encontrado el deporte ideal, y las personas lesionadas. Todas estas personas en común tienen que la rigidez del cuerpo, en parte también está en su mente, de algún modo…Soy inflexible en esto, o en lo otro, y no me había dado cuenta, y no he llevado a mi cuerpo a un lugar más amable porque no sabía que lo podía llevar ahí…y resulta que, cuando las asanas y las respiraciones (pranayama) me dan condiciones distintas, mi cuerpo responde con alivio, y se suaviza…y vivo mejor en mi templo, no porque sea más bonito, porque puede no cambiar mucho, pero sí es más confortable para mí, porque la percepción de mi cuerpo cambia.
Ahora lo percibo como hogar y le agradezco todo el camino que ha vivido y vivirá conmigo, para mí.
En la enfermedad también voy a sentir esta y otras experiencias al practicar algo, lo que sea, de las ocho ramas de esta forma de vivir yóguica. Sobre todo enfermos crónicos y enfermos de gravedad, si encuentran un buen guía, pueden vivir mejor su día a día gracias al yoga. E insisto: no van a ser las posturas imposibles las que los van a llevar a vivir una vida con menor sufrimiento, sino que cada persona encuentra su sadhana, o sus asanas, o su forma de pensar relacionada con el yoga, que hace que su estilo de vida sea mejor.
Y por esto me encanta tanto el yoga, porque es universal. Y porque me ha dado mucho…
…Mil gracias le doy.
Aquí viene el nuevo capítulo:
El YogaPAS, y cómo nos puede ayudar a personas autexigentes, rígidas mentalmente (con la ansiedad y el estrés que nos persiguen), que somos PAS, y que seguramente tenemos algún tipo de trastorno de estrés post-traumático complejo altamente frecuente en nuestra parte de la sociedad.
En la Tribu, puedes ver muchísimas clases de Yoga al estilo que vivo desde hace un tiempo, junto a muchísimos vídeos que te llevan a conocerte mejor a través de herramientas que a personas como tú y como yo nos son muy necesarias para cuidarnos, comprendernos, y dejar de hablarnos mal en nuestra mente.
Te convertirás en una gran acompañante para ti misma, en lugar de tener a una voz autocrítica constantemente en tu cabeza. Y, claro está, te encontrarás mejor. El yoga y todo lo que te cuento en la tribu tiene estos efectos:
Pronto te contaré más sobre yoga, PAS, autoacompañamiento… Mantente abriendo mis newsletters, y allí te enterarás de cada texto, post, etc que publico.
Por ahora, te invito a que respires unos instantes, y si es con tu amore animal, tanto mejor…Beneficio compartido vale por dos: