Cuando tu perro y tú necesitáis más calma:

Te invito a hacer esto como un habito diario.

A partir de ahora, pon en tus quehaceres (placenteros) diarios esto: «meditar con mi perro».

O bien al principio del día, o bien al final del día…son los mejores momentos para aquietar la mente y estar un ratito «aquí y ahora» en casa, relajada y compartiendo momentos con tu perro, desde la paz.

En el siguiente vídeo tienes como herramienta mi voz, durante 10 minutos, que te conduce exactamente paso a paso para que puedas parar tu moto mental y sientas unos instantes de comunión con tu animal.

Atención, el primer día puede ser súper chulo, porque sentís serenidad, o súper raro, porque ni tú ni tu perro estáis acostumbrados a parar…En este segundo caso, no quiere decir que no estéis hechos para la meditación, sino que simplemente necesitáis habituaros: un día tras otro, poniendo este audio, os irá llevando a la calma que  mucha gente ya experimenta en el primer día!

¡A meditar!

Seas tú y tu gato, tú y tu perro, o tú y muchos animales más, prueba esto:

Cuando lleves un rato, observa a tu perro, a tu gato con una mirada atenta pero sin presión. Quizás puedes ir viendo cómo se siente en este momento, y puedes ver si lo que estáis haciendo es algo que os  invita a la mejora del vínculo con tu compañero o no:

¿Qué tal?

Te dejo aquí este blog post de mi proyecto animal para que amplíes tus sensaciones del mindfulness con amorcetes de 4 patas. Así de paso conoces cómo era el amor de mi vida de 4 patas.

¿Os ha servido a ti y a tu compi?

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