La gestión del tiempo es algo en la que todas en algún momento hemos pensado… No tengo tiempo para todo… ¿Cómo hace ella para llegar a todo? ¿Cómo podré hacer todo esto?…

Las cosas que queremos o «tenemos» que hacer se nos acumulan, y organizarse es casi obligado, pero… Si todos tenemos la misma cantidad de tiempo: ¿»No tener tiempo» es el problema?

¿No tengo tiempo, o no estoy priorizando según mis necesidades?

En un vídeo que vi en youtube hace ya días, alguien lanzaba la pregunta… «Qué gestionas: ¿el tiempo, o las prioridades?».

Reflexiona sobre ello… Piensa si te sientes bien organizada, pero no te da el día para todo lo que quieres hacer porque ocuparía más de 16h (cuento con que de las 24h de tu día duermes 8h), o bien si vas de un lado para otro como títere sin cabeza en algunos momentos del día, sin pensar muy bien si es mejor hacer primero esto o luego lo otro, o si mejor terminar esto bien enfocada y luego ya empezaré lo otro, en lugar de intentar hacer dos o tres cosas a la vez…

Otra cuestión muy ligada es… ¿Qué gestionas, las prioridades de todo el mundo sin pensar en ti, o tus prioridades? Lo sensato es buscar un equilibrio.

A veces no nos da tiempo a hacer las cosas porque las hacemos en una actitud de desgana (que no tiene por qué ser lenta), y esto nos bloquea el flujo de energía para seguir adelante: hacer muchas cosas desmotivantes o que no forman parte de tus anhelos a lo largo del día puede llegar a desgastar tu energía de tal forma que, cuando llega el momento de poder hacer algo que realmente te apasiona, tu energía vital está por los suelos, y no te queda otra que, o hacerlo fatigada, o descansar y «aparcar» lo que querías hacer para otro momento, y esto también desgasta porque te viene la idea de «nunca hago esto, que me encanta» o «nunca termino esto, que es realmente lo que deseo hacer».

Olive, olive…

Como te decía, todos tenemos la misma cantidad de tiempo (el día tiene 24h), y eso no podemos cambiarlo. Lo que podemos cambiar es lo que hacemos con el tiempo. Por lo tanto, lo que gestionamos son prioridades. Tus prioridades junto con las prioridades de la familia, el trabajo, etc. Y todo junto te da una lista conjunta de prioridades.

¿Pero… sé lo que quiero?

En un día quieres hacer X cosas. Es interesante que, para organizarte un poco, tengas una agenda o libreta la cual te permita anotar, darte cuenta, de cómo vas a ocupar tu tiempo en los próximos días.

La agenda, más que para seguirla a rajatabla, te sirve para ser realista y no meter 57 cosas dentro de un sólo día…

En el mundo de «No tengo tiempo» hay muchas esencias florales que nos ayudarán, y por ejemplo, cuando creo que mi día me da para 2.341.789 cosas…ahí no tengo los pies en la tierra: necesito la Flor de Bach Clematis para ser un poco más realista, y así no viviré tan agobiada en mi pelicula de «no puedo hacer los tres millones de cosas que quiero hacer hoy!».

Claro, porque ningún humano puede hacerlo.

Lo estás haciendo bien, estás motivada para hacer cosas, pero te estás flipando (y quizás exigiendo?¿?)

Mi abuela me decía: primero un paso, después el otro. Cuánta razón.

Otra cuestión, además de ser realista es ¿estoy lo suficientemente conectada conmigo? ¿Qué es lo que deseo hacer hoy? ¿Cómo quiero gestionar los «deberes de mi día a día»? Puedo delegar o eliminar algunos, y así diariamente encontrar espacio para cosas que mi alma me pide hacer…y así cada día encontrar un espacio temporal en que estoy haciendo algo que me gusta: estar con los hijos, leer un buen libro, cocinar con más tiempo, planificar aquél proyecto que deseo crear, escribir eso que deseo escribir, tejer eso que deseo tejer, etc.

No subestimes las Flores de Bach, ni la conexión contigo misma.

Si has escuchado el audio-vídeo de hoy, verás que por ejemplo Olive es otra esencia que, si estás leyendo este post, te interesa.

Podría escribir un post entero sobre Olive y todo lo que nos proporciona acerca de la visión de la gestión de nuestro día a día. Sobre todo a personas con alto desgaste por haber tenido (y aún tener) épocas de «tengo muchas cosas que hacer y no llego»…es increíble como te da:

1) Capacidad de discernimiento de en qué pierdes la energía,

2) Recuperación a través de regulación del ciclo de sueño y vigília que realmente necesitas

y 3) (entre otras cosas) capacidad de ponerte a ti un poco más arriba en tu listado de prioridades diarias, y darte fuerzas para agendar y respetar el tiempo para hacer las cosas que tu alma pide…

Y además sin destrozos de relación con la familia o con los jefes… Olive, pues, es una esencia que todas deberíamos tomar…!

Aprender a estar conectada no es cuestión de esfuerzo ni de tiempo. Es querer escucharte, a ti misma. Eso se aprende practicando en el día a día, yo te ayudo si quieres, bien mediante el curso de Mujeres conectadas, o bien mediante asesoría vía skype en la que uso mis herramientas terapéuticas (Flores de Bach, trabajar creencias limitantes, etc).

«No tengo tiempo» como creencia limitante

Y encontré este otro vídeo, regalito para emprendedoras… Te invito a conectarte contigo misma antes de verlo, y traducir el lenguaje de productividad de este vídeo a nuestro propio idioma, más fluido (y espiritual, si así lo quieres llamar): nos dará nuevas revelaciones que harán que nuestro quehacer diario (de emprendedora y de humana familiar, amiga, voluntaria, etc) esté más lleno de espacio mental.

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